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Un taxi puede rendir hasta 50% anual pero la licencia ya cuesta más del doble que un auto.

Debido a la escasez de licencias otorgadas, en Mar del Plata o en Puerto Madryn se llega a pagar $ 200.000. En plena crisis de 2001, las licencias valían $ 3.000, 25 veces menos que hoy. El retorno de un auto dado para taxi puede dar una ganancia total de hasta el 50% anual.

Taxis

Una licencia de un taxi es, apenas, un papel, que no tiene cuatro ruedas ni nos lleva a ningún lado. Sin embargo, ya sale más del doble que un auto.

Si se toma el caso de un Chevrolet Corsa Wagon 2008 con 180.000 kilómetros, el coche se puede obtener por $ 35.000, mientras que la licencia tocó su pico histórico y se vende a $ 75.000, ya que subió casi un 30% en el último año. “Es que depende mucho de la oferta y la demanda”, explica el secretario de la Asociación de Taxistas de Capital, Alberto Rodríguez. Por ejemplo, en plena crisis de 2001, cuando nadie las quería, valían $ 3.000, 25 veces menos que hoy.

En esa época las recaudaciones en el taxi eran lamentables, lo que provocó que muchos choferes abandonaran la actividad y que los dueños de licencias las vendieran. Las mandatarias, en cambio, compraban las licencias baratas pues tenían respaldo financiero para mantenerlas sin uso, comenta Rodríguez.

Ahora que la licencia vale $ 75.000, el panorama es totalmente distinto. En el mercado estiman que si hay dos subas de tarifas como el año pasado, las licencias seguramente aumentarán entre un 23% y 35%, pues el aumento de la licencia también está articulado con el alza del precio de la ficha.

En la actualidad, para tener el combo completo de licencia más taxi hay que desembolsar $ 110.000, pero la inversión rinde el 50% anual, ya que la recaudación asciende a $ 75.000, a lo que debe restársele $ 20.000 de gastos, lo que otorga una utilidad neta de $ 55.000 en el año.

¿Cómo es el negocio? Según sostienen los entendidos, lo ideal es tener un chofer que esté “a cargo”. Así se le dice en la jerga a quien tiene el auto todo el día, que paga $ 300 diarios. La ventaja para el chofer es que no tiene que trasladarse hasta donde está el auto, y que lo puede usar también como si fuese su propio vehículo cuando no está trabajando.

Para el propietario, la ventaja reside en que así se conserva mejor el coche, y los chóferes no se echan las culpas el uno para el otro. De este modo, se gana menos, porque de lo contrario se le puede cobrar $ 180 por turno de 12 horas a cada chofer. Pero los conservadores prefieren este mecanismo para conservar mejor el auto, y no tener que llevarlo tanto al taller. De todas maneras, siempre conviene tener un lugar de confianza donde llevarlo para hacer cualquier arreglo, para no pagar de más.

Entre los demás gastos, hay que tener en cuenta el seguro, el radiotaxi, las cargas sociales del chofer y el pago del sindicato. Además, hay que tener en cuenta que una ley no escrita pero aplicada por todo el sector indica que el propietario no puede cobrar por los domingos y feriados, sino que toda la recaudación va para el chofer, quien elige si trabaja o no ese día, de acuerdo a cómo esté su bolsillo. En enero y febrero, que son meses flojos, el dueño cobra la mitad.

FUENTE: Mariano Gorodisch (El Cronista Comercial)
"Un saco vacío se mantiene muy difícilmente en pie. – "
Benjamin Franklin
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